Con la participación de más de 60 margariteños de entre 16 y 21 años, cerró en Nueva Esparta la caravana nacional del emprendimiento desarrollada por la organización Aprendo y Emprendo en alianza con la Embajada de los Estados Unidos, que incluyó a los estados Sucre, Monagas, Anzoátegui, Puerto Ordaz, Valencia, Maracay, Mérida, San Cristóbal y Maracaibo.
Tras la experiencia Mauricio Parilli, Director de Aprendo y Emprendo, sostiene que el movimiento emprendedor, cuyo faro fue encendido en Margarita hace unos años, ha fomentado ya una cultura de innovación y productividad que necesariamente debe dar nuevos pasos.
“Ahora nos toca avanzar de manera cónsona con la enseñanza, que es crecer. Tenemos que impulsar políticas públicas que fortalezca a los emprendedores para que no se queden en la economía informal, o su producción se limite a las ferias, que consoliden su marca, que aumenten su capital, esto es lo que hará que toda la gran masa en movimiento que hemos desarrollado no se desplome».
En respuesta a esa visión, es que «Young Entrepreneur» ha convocado a jóvenes que ya tienen negocios o proyectos sociales andando, porque la intención es que quienes están produciendo, ejecutando acción social, aumenten su impacto en el entorno y con ello den sostenibilidad a sus comunidades y familia.
Parilli sostiene que es fundamental que los emprendedores entiendan la importancia de profesionalizarse, crecer con sus marcas, ampliar la visión de negocio lo cual implica ideas claras, replicabilidad, y formalizarse en todo el sentido de la palabra, generar empleo, pagar impuestos, “así, sí es coherente decir que estamos haciendo que el emprendimiento sea un estímulo para el desarrollo de la nación y el continente”.

Quedarse y producir
La base de estudio del programa “Young Entrepreneur” es un sondeo de mil 500 encuestas entre jóvenes, en las que el elemento drama fue determinante.
Más del 66% dijeron estar tristes, deprimidos, porque miembros de su familia, o la novia o amigos se habían ido del país; otro tanto expresaba con resentimiento lo que le estaba tocando vivir, pero al menos un 15% decía que sabía hacer cosas y tenía disposición de organizarse para cristalizar su idea.
“Esto motivó el nacimiento del Young Entrepreneur, y agradecemos el apoyo que nos ha dado la Embajada. Vimos la necesidad de abrirle espacio a los jóvenes que querían quedarse en el país o no tenían mayores posibilidades de irse, osea era una manera de crear arraigo pero con oportunidades, preparándolos, dándole herramientas para producir bienestar para ellos y hacia otros, incluso si en algún momento quisieran emigrar que no sea improvisando, que tengan un modelo real de negocio en mente para que donde vayan sean buenos embajadores, responsables de su presente y futuro”.
A la experiencia nacional, se sumó en Margarita el modelo “recargado”, en el que los primeros jóvenes formados en el 2017 se reencontraron y tuvieron una mentoría con especialistas, para reforzarlos en temas como el trabajo en redes colaborativas, asociación de proyectos, levantamiento de capital, generación de inversiones, ideales para crecer en circunstancias adversas, y partiendo de su realidad que no es reconstruir sino hacer cosas nuevas.
Fátima Rangel, con un proyecto educativo ambiental, dijo que las herramientas que fue obteniendo le llevaron a ampliar su idea y ahora los filtros artesanales que construye no solo llegan a las escuelas sino también a comunidades carentes de agua potable.
Asimismo, está el caso de Jorge Alviarez, un joven que creó un programa de valores para atacar el bullyng en las escuelas y fue seleccionado entre 706 proyectos de 16 países del Continente, para el encuentro juvenil organizado por la Comisión Económica de la ONU, UNICEF y América Solidaria ONG, sobre propuestas de innovación social que se desarrolla en Chile, y la joven Alana Astudillo, que recién obtuvo una mención en el concurso Ideas, por su trabajo de natación con niños en condición vulnerable.
Parilli manifiesta con asombro la diversidad de ideas en las que están trabajando los jóvenes, y aunque también es notorio que cada región tiene su ascendencia, es coincidente el interés en proyectos de apoyo hacia los demás, es decir, que dentro de la necesidad de crear fuentes de ingreso tampoco queda de lado el altruismo.
La próxima semana los últimos participantes de Margarita participarán en el desafío “Cazón Tank” que es una versión caribeña del reality, negociando con tiburones, y es la fase concreta en el que los emprendedores compiten por capital semilla para fortalecer sus proyectos o negocios